Revisiones de la vacuna contra el virus respiratorio sincitial ➡️ Resultados 2022

Reseñas sobre la vacuna contra el virus sincitial respiratorio

ElVRS, o virus respiratorio sincitial, es una de las principales causas de enfermedad respiratoria aguda entre los bebés y los adultos mayores. Sólo en Estados Unidos, el virus es responsable de la hospitalización de al menos 177.000 adultos mayores cada año, 14.000 de los cuales mueren debido a las infecciones.

El VRS también provoca la hospitalización de unos 3 millones de niños menores de cinco años, de un total estimado de 33 millones de casos registrados anualmente. De estos niños, unos 120.000 mueren cada año por complicaciones asociadas a la infección. 

Estas estadísticas indican la asombrosa carga de enfermedad del virus respiratorio sincitial y por qué es esencial una vacuna correspondiente. Pero, ¿hay alguna opción de inmunización disponible actualmente para el VRS? Siga leyendo para saber más sobre el virus respiratorio sincitial, cómo manejarlo y las opciones de inmunización aprobadas actualmente para el VRS. 

¿Qué es el virus respiratorio sincitial (VRS)?

El virus respiratorio sincitial, o VRS, es un patógeno que suele causar enfermedades respiratorias agudas. Afecta a los pulmones y a las vías respiratorias que entran y salen de los mismos. 

Aunque el virus puede atacar y afectar a personas de todas las edades, los lactantes, los niños pequeños de menos de cinco años y los adultos mayores, especialmente con afecciones médicas previas, son los que corren mayor riesgo de contraer infecciones por el VRS y las complicaciones relacionadas. 

¿Qué es el VRS?

El virus suele causar síntomas leves similares a los de un resfriado común. Aunque la mayoría de las personas infectadas por el virus respiratorio sincitial se recuperan en una o dos semanas, otras suelen necesitar hospitalización y un tratamiento adecuado para recuperarse. 

El VRS suele ser más grave e incluso letal para los bebés menores de cinco años y los adultos mayores. Ambos grupos de personas pueden ponerse en estado crítico con una infección por el V RS si ya tienen alguna enfermedad. 

A menudo, la infección por VRS se asocia a otras afecciones potencialmente mortales que surgen tras un ataque de VRS. Es la causa más frecuente de neumonía (infección pulmonar) y bronquiolitis (inflamación de las vías respiratorias inferiores) en niños menores de dos años en Estados Unidos.

La infección respiratoria aguda provocada por el virus respiratorio sincitial es una de las principales causas de morbilidad y muerte en niños menores de cinco años en todo el mundo. Según las estimaciones mundiales, el VRS se asocia con aproximadamente 0,3 millones de muertes en niños pequeños al año. La mayoría de estas muertes se registran en países de bajos ingresos. 

Resumen 

Nombre del virus  Virus respiratorio sincitial (VRS)
Vacuna disponible  Todavía no hay ninguna vacuna aprobada
Modo de transmisión  Se transmite por contacto con las gotitas de la nariz y la garganta de las personas infectadas cuando estornudan o tosen.
Tratamiento  Los pacientes hospitalizados pueden requerir oxígeno, ventilación mecánica o intubación para apoyar la respiración.
Condiciones relacionadas Neumonía, asma, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) e insuficiencia cardíaca congestiva
Candidatos ideales para la vacunación  Adultos mayores con enfermedades crónicas y niños, especialmente menores de cinco años
Síntomas de infección  Los síntomas iniciales del VRS incluyen congestión, fiebre, dolor de garganta, secreción nasal y tos. Los bebés infectados pueden estar fatigados, irritables y tener dificultades para respirar.

¿Qué es la vacuna contra el virus respiratorio sincitial?

¿Qué es la vacuna contra el virus respiratorio sincitial? La vacuna contra el VRS es una inoculación que ayuda a prevenir la infección por el virus respiratorio sincitial. Sin licencia Vacuna contra el VRS todavía, pero varias empresas farmacéuticas y de biotecnología están desarrollando opciones de inmunización contra el virus. 

El desarrollo de la vacuna contra el virus respiratorio sincitial comenzó en la década de 1960 y se abortó tras un comienzo infructuoso. Las pruebas iniciales de la vacuna indujeron una grave respuesta inflamatoria de los pulmones que provocó la muerte de dos bebés participantes. En consecuencia, todos los intentos de desarrollar una vacuna contra el VRS se detuvieron durante varios años. 

El fracaso inicial de la vacuna suscitó dudas sobre su seguridad y posible eficacia, lo que dificultó el desarrollo de vacunas alternativas contra el virus. 

Afortunadamente, los científicos siguieron buscando una mejor comprensión del funcionamiento del virus respiratorio sincitial. Estos esfuerzos parecen haber dado sus frutos, ya que en los últimos años han entrado en desarrollo clínico múltiples candidatos a vacunas. Varias de estas posibles vacunas están casi listas para la fase final de los ensayos en humanos y sólo esperan la aprobación reglamentaria.

Hasta ahora, las vacunas candidatas desarrolladas por diversos medios han mostrado resultados prometedores, lo que arroja un rayo de luz sobre el futuro de la prevención del VRS. Las vacunas funcionan de forma diferente a las originales desarrolladas en la década de 1960. Los resultados de diversas pruebas indican la posibilidad de contar con una vacuna contra el VRS que funcione para bebés y niños pequeños en un futuro próximo.

¿Por qué se ha retrasado la vacuna contra el VRS?

Han pasado varias décadas desde los años 60, cuando se hizo el primer intento de crear una vacuna contra el V RS. Hasta la fecha, no se ha aprobado ninguna vacuna contra el VRS o el virus respiratorio sincitial. ¿Por qué se están preparando ahora numerosas vacunas por primera vez en tanto tiempo? 

El virus desencadena una respuesta inmunitaria muy diferente a la de otros virus conocidos. Si bien esta puede no ser la razón principal del trágico fracaso de la vacuna inicial contra el VRS en la década de 1960, hizo que el desarrollo de una inmunización eficaz fuera un reto.

¿Por qué se ha retrasado la vacuna contra el VRS?

A diferencia de muchos virus comunes, el VRS tiene una adaptación natural que lo protege de la inmunidad sistémica del organismo. Puede eludir gran parte de los mecanismos inmunitarios sistémicos de la víctima, ya que reside principalmente fuera del cuerpo.

Esta adaptación hace que el virus sea bastante evasivo en comparación con otros patógenos como el morbillivirus (virus causante del sarampión). Si este último infecta tu cuerpo, tu sistema lo reconoce y desarrolla una inmunidad permanente contra él. 

Por otro lado, si el virus respiratorio sincitial infecta tu cuerpo, no habrá memoria inmunitaria para reconocerlo la próxima vez que ataque. Por lo tanto, puedes seguir adquiriendo el virus en el futuro y enfermar. 

Esta táctica evasiva del VRS es, en parte, la razón por la que se ha tardado tanto en comprender cómo desarrollar una protección duradera contra el VRS. No obstante, los científicos son ahora muy optimistas sobre el futuro de la inmunización contra el V RS tras haber realizado algunos avances significativos en los últimos años. 

En el mejor de los casos, los científicos tuvieron que llevar a cabo una investigación exhaustiva para llegar a una forma concluyente de abordar la cuestión de la vacuna. Este largo proceso ha dado lugar a docenas de ensayos de vacunas contra el VRS con un buen potencial. 

¿Qué vacunas contra el VRS se están desarrollando?

Actualmente se están preparando tres tipos diferentes de vacunas contra el VRS. Estas clasificaciones son el resultado de las estrategias utilizadas para desarrollar las vacunas. 

Tipo 1: proteína F del virus

El primer tipo de inmunización contra el virus respiratorio sincitial consiste en utilizar la proteína F del virus en mujeres embarazadas con el objetivo de transferir la protección al feto. 

Esta estrategia consiste en la administración intramuscular de la proteína F del virus a las futuras madres en una ventana de embarazo específica. La proteína está destinada a potenciar la respuesta de anticuerpos de las madres, que luego se transfieren al feto. 

La administración de esta vacuna debe producirse dentro de una ventana específica para una protección óptima. Lo ideal es que se haga lo suficientemente pronto para proteger al bebé de las infecciones.

Los científicos también pretenden utilizar esta vacuna en pacientes de edad avanzada con riesgo de infecciones por el VRS. 

Tipo 2: Vacuna de virus vivos atenuados

El segundo tipo de vacuna sigue el mismo enfoque que la mayoría de las vacunas disponibles actualmente en el mercado. Consiste en la administración de un virus vivo atenuado en el cuerpo del paciente. Este tipo de vacuna está diseñada para niños pequeños. 

En la actualidad, es el enfoque más frecuente que siguen múltiples empresas farmacéuticas y biotecnológicas.

Tipo 3: Vacuna de anticuerpos monoclonales

El último tipo de vacuna desarrollado para su uso contra el virus respiratorio sincitial consiste en utilizar un anticuerpo monoclonal para atacar las superficies de laproteína F del virus en los bebés al nacer.

Este enfoque se denomina inmunidad pasiva, ya que técnicamente no es una vacuna, sino una forma de protección contra el virus evasivo. Actualmente, algunas empresas de biotecnología están utilizando este enfoque para desarrollar un tratamiento exclusivo contra el VRS para niños de alto riesgo.  

Algunos científicos afirman que la protección es muy potente y se recomienda para todos los bebés, no sólo para los que tienen un alto riesgo de morbilidad y mortalidad por el VRS. 

Vacunas contra el VRS en preparación

El desarrollo de la vacuna contra el VRS ha experimentado algunos avances notables. Varios desarrolladores de vacunas han inscrito a voluntarios para ensayos clínicos de vacunas contra el V RS en fase de investigación con un éxito significativo. 

En uno de los ensayos, a un grupo de voluntarios sanos se les administró la vacuna en forma de goteo nasal. El argumento detrás de este enfoque es conseguir que el sistema inmunitario reconozca el virus en la nariz, ya que las infecciones reales se producen a través de la nariz. 

Vacunas contra el VRS en preparación

Conseguir que el organismo responda al goteo de la vacuna en la nariz sería una forma excelente de obtener una mejor respuesta protectora. En estas pruebas se utilizó una combinación de la proteína del VRS y el virus de Sendai, un patógeno de los ratones que puede replicarse en los humanos sin causar enfermedad. 

Estos ensayos específicos ejemplifican los estudios de seguridad realizados para probar y demostrar el perfil de seguridad de la vacuna. También ayudan a ilustrar la capacidad del sistema inmunitario del receptor para desarrollar una fuerte respuesta de anticuerpos contra la proteína F del VRS una vez que la ve.

Tras el éxito de las pruebas de seguridad en adultos sanos previamente expuestos al virus, la vacuna puede pasar a los ensayos con niños. En esta última fase, los científicos estudian el comportamiento de la vacuna y su respuesta inmunitaria en los niños. 

¿Quién es el candidato ideal para la vacuna contra el VRS?

La vacunación contra el virus respiratorio sincitial se dirige principalmente a los niños menores de 6 meses debido a su vulnerabilidad a la enfermedad grave por VRS. La administración de la vacuna a los bebés de esta edad se realiza a través de la madre. 

Este enfoque de vacunación se enfrenta al reto de la presencia de anticuerpos maternos, que podrían reducir la eficacia de la vacuna. La alternativa sería retrasar la edad de vacunación unos meses; esta no es la alternativa más recomendada, ya que la mayoría de las infecciones primarias por VRS se producen al principio de la vida del lactante.

¿Quién es el candidato ideal para la vacuna contra el VRS?

Retrasar la inmunización podría significar permitir que muchas infecciones prevenibles surtan efecto. Por ello, los expertos recomiendan establecer una ventana de vacunación que prevea la inmunización antes de que se hayan producido la mayoría de las infecciones y haya una interferencia mínima de los anticuerpos maternos. 

En la actualidad, la vacunación de la madre para transferir la protección al recién nacido sigue siendo un área de investigación en curso. 

Una mejor comprensión de la dinámica de los anticuerpos es esencial para decidir esta edad de vacunación adecuada entre los recién nacidos. 

Sin embargo, cabe señalar que este dilema sólo se aplica a un tipo de vacuna. Teniendo en cuenta todos los tipos disponibles de vacunas candidatas, todos los grupos de personas que se enfrentan a un mayor riesgo de infecciones por el VRS son candidatos ideales para la vacunación. 

¿Quiénes y cómo se infectan por el VRS?

Quién y cómo se contagia el VRS

Entre las personas con mayor riesgo de sufrir infecciones graves por el VRS se encuentran los niños menores de 5 años y los adultos mayores, especialmente con enfermedades existentes. 

Se están llevando a cabo estudios de vacunas para personas mayores, niños y adultos, con especial atención a las mujeres embarazadas. Las vacunas contra la tos ferina y la gripe se recomiendan actualmente a las mujeres embarazadas en muchos casos, en parte para ayudar a transferir la protección a los fetos. 

Mientras tanto, la mayoría de las personas que contraen una infección respiratoria sincitial suelen experimentar una enfermedad leve y pueden recuperarse en una o dos semanas. 

Sin embargo, las personas consideradas de alto riesgo tienen una mayor probabilidad de desarrollar una infección grave por el VRS que requiera hospitalización. Las dos infecciones primarias que suelen derivarse del virus son la bronquiolitis y la neumonía, que pueden ser mortales. 

En algunos casos, una infección por VRS empeora los problemas de salud crónicos existentes. Esto explica por qué las personas con tales condiciones de salud se consideran de alto riesgo. En cualquier caso, las infecciones suelen ser más graves en adultos mayores y niños.

Adultos mayores con enfermedades crónicas 

Al menos 177.000 adultos mayores son hospitalizados cada año debido a la morbilidad relacionada con el VRS sólo en los Estados Unidos. Cada año se registran unas 14.000 muertes de estos casos, que podrían evitarse con una vacunación adecuada. 

Entre los adultos mayores que corren un mayor riesgo de contraer infecciones por el VRS se encuentran los mayores de 65 años, los que padecen enfermedades pulmonares o cardíacas crónicas y los que tienen el sistema inmunitario debilitado. 

Bebés y niños pequeños 

Aproximadamente 58.000 niños menores de cinco años son hospitalizados cada año en Estados Unidos debido a la infección por el VRS . El riesgo de infección por el VRS varía entre los distintos grupos de niños, siendo los siguientes los que presentan mayor riesgo de morbilidad grave por el virus. 

  • Bebés de 6 meses o menos
  • Bebés prematuros
  • Niños menores de 2 años con cardiopatías congénitas o enfermedades pulmonares crónicas
  • Niños que padecen trastornos neuromusculares, como los que tienen dificultades para tragar o eliminar las secreciones mucosas
  • Niños con sistemas inmunitarios debilitados

Casi todos los niños contraen una infección por el virus respiratorio sincitial al cumplir los dos años de edad. La infección suele causar una enfermedad leve, parecida a un resfriado. Sin embargo, el virus es la causa más común de enfermedades graves como la bronquiolitis y la neumonía o una infección pulmonar. 

Al igual que los adultos, algunos niños suelen requerir hospitalización por estas infecciones. Los pacientes hospitalizados pueden necesitar oxígeno, ventilación mecánica o intubación para ayudarles a respirar. 

Aunque el virus no tiene una vacuna aprobada y puede poner en peligro la vida de algunos pacientes, se puede prevenir en la mayoría de los casos. 

Cómo prevenir la infección grave por el VRS en ausencia de una vacuna

Las enfermedades respiratorias agudas derivadas de las infecciones por el virus respiratorio sincitial suelen ser estacionales, al igual que los resfriados comunes y la gripe. Cuando llega la temporada del VRS, estas infecciones pueden alcanzar su punto álgido. Pero hay algunas medidas que puede tomar para minimizar la propagación de estos casos. 

La estación puede ser el invierno, el otoño y la primavera. Es muy recomendable tener un cuidado especial durante estas temporadas si se está en contacto con un niño pequeño o un lactante, especialmente los que tienen un alto riesgo de sufrir infecciones graves. Más concretamente, a continuación se indican algunas medidas que puede tomar para proteger a estas víctimas potenciales. 

  • Evita tocarte la cara: una forma de evitar la contaminación de tus manos que, a su vez, entran en contacto con el bebé, es mantener las manos alejadas de la cara. Debes evitar tocarte la nariz, los ojos y la boca. Considera la posibilidad de lavarte las manos antes de ponérselas al bebé cuando lo hagas.
  • Lávate las manos con la mayor frecuencia posible: Las manos sucias o sin lavar son un conducto notorio para la propagación de gérmenes. Ya sea de las superficies a tu cuerpo o a un bebé, estos gérmenes pueden llegar fácilmente a las posibles víctimas, provocando enfermedades.

    Lavarse
    las manos confrecuencia con agua y jabón durante al menos 20 segundos contribuirá en gran medida a eliminar los agentes patógenos y a frenar su propagación. Es necesario guiar a los niños pequeños para que también se laven las manos, ya que entran fácilmente en contacto con los gérmenes causantes de enfermedades. También puedes utilizar un desinfectante de manos a base de alcohol para eliminar los gérmenes y evitar que se propaguen.
  • Cubra sus estornudos y su tos: Una forma de cubrirse la boca al toser o estornudar es utilizando mascarillas protectoras. Si no lleva una, asegúrese de utilizar papel de seda o la parte superior de la manga de su camisa para cubrirse la boca y la nariz al estornudar o toser.
  • Evite el contacto estrecho con personas enfermas: Mantener un espacio decente entre usted y las personas enfermas puede no ser viable en algunos casos. Sin embargo, puede evitar besarse o compartir utensilios y vasos con esas personas para reducir las posibilidades de contraer el virus.Cuando alguien tiene síntomas parecidos a los del resfriado, es posible que en realidad tenga el VRS y no un resfriado común o una gripe. Evitar el contacto estrecho puede ayudar a evitar que se contagie el virus y lo transmita a otras personas.
  • Mantenga las superficies limpias y desinfectadas: Las personas infectadas por el virus respiratorio sincitial pueden dejarlo fácilmente en los objetos o superficies que tocan. El patógeno también puede llegar a estas superficies cuando una persona infectada tose o estornuda, dejando escapar pequeñas gotas que contienen el germen.La limpieza y desinfección de los objetos y superficies que la gente toca con frecuencia, como los pomos de las puertas, los juguetes y los teléfonos móviles, puede ayudar a detener la transferencia de gérmenes de una persona a otra.
  • Limite sus movimientos cuando esté enfermo: Si te diagnostican el VRS, considera la posibilidad de quedarte en casa todo lo posible. La idea es limitar cualquier interacción con el público, los compañeros de trabajo y otras personas que puedan contagiarse de ti. Siempre que sea posible, evite ir a la escuela, al trabajo o a lugares públicos mientras se recupera de la enfermedad. Esta medida le mantendrá aislado de otras personas y les ayudará a protegerse de contraer la enfermedad.

¿Cuáles son los síntomas de la infección por el VRS?

¿Cuáles son los síntomas de la infección por el VRS? Infección por el VRS se caracteriza por secreción nasal, congestión, tos, dolor de garganta y fiebre. Los signos iniciales pueden parecerse a los de un resfriado común o una gripe, lo que dificulta la identificación de la enfermedad. 

Los bebés infectados pueden estar fatigados, irritables y tener dificultades para respirar. Tanto los adultos como los bebés deberían sentir un alivio de estos síntomas en unos pocos días, ya que desaparecen por sí solos.

Sin embargo, una infección grave por el VRS puede caracterizarse por una tos sibilante o perruna. Este tipo de tos suele producirse debido a la inflamación de las pequeñas vías respiratorias de los pulmones cuando el virus se ha propagado por las vías respiratorias.

Estas infecciones graves son una de las principales causas de dos de las infecciones pulmonares más comunes: la neumonía y la bronquiolitis. 

Se puede detectar a un bebé con una infección grave por el VRS cuando presenta una respiración superficial y rápida. El pecho del bebé suele estar hundido entre y bajo las costillas. También es posible que extienda las fosas nasales con cada respiración, lo que indica que tiene dificultades para respirar. 

Los labios, la boca y las uñas del bebé se volverán azulados en la mayoría de los casos debido a la insuficiencia de oxígeno. Cuando se observan estos síntomas, la hospitalización urgente debe ser crucial. 

¿Cómo se diagnostica el VRS?

El virus respiratorio sincitial puede ser difícil de diagnosticar basándose únicamente en los síntomas, ya que presenta los mismos signos que el resfriado común. 

Aunque normalmente no es necesario realizar pruebas como parte del diagnóstico, los médicos pueden realizar pruebas de laboratorio para confirmar el diagnóstico del VRS antes de iniciar el tratamiento. Por lo general, sospecharán la infección vírica basándose en el historial médico del paciente, la exploración física o la época del año.

La prueba de laboratorio puede consistir en un análisis de sangre o en un hisopo bucal menos invasivo. El médico también puede realizar otras pruebas en caso de infección grave. En este caso, se puede realizar un TAC, una radiografía de tórax o cultivos de sangre y orina en función del paciente y su estado. 

¿Puede la vacuna COVID-19 prevenir la infección por el VRS?

Aunque algunos de los síntomas de la infección por el VRS son similares a los del COVID-19, no hay pruebas que indiquen que la vacuna contra el COVID-19 pueda ofrecer protección contra el VRS. Sin embargo, las vacunas de ARNm actualmente disponibles para el COVID-19 pueden suponer un valioso avance en el desarrollo de vacunas similares para el VRS . 

¿Puede la vacuna COVID-19 prevenir la infección por el VRS?

Fuentes

  • https://www.cdc.gov/rsv/high-risk/index.html
  • https://www.cdc.gov/rsv/about/prevention.html
  • https://www.mcrmed.com/respiratory-syncytial-virus-rsv-vaccine-development-whats-next/
  • https://www.who.int/teams/health-product-policy-and-standards/standards-and-specifications/vaccine-standardization/respiratory-syncytial-virus-disease
  • https://journals.lww.com/pidj/Fulltext/2019/10000/Respiratory_Syncytial_Virus_Vaccines__Are_We.23.aspx
  • https://www.healio.com/news/pediatrics/20180911/rsv-vaccine-development-about-to-enter-golden-age
  • https://www.lung.org/lung-health-diseases/lung-disease-lookup/rsv/treatment
  • https://my.clevelandclinic.org/health/diseases/8282-respiratory-syncytial-virus-in-children-and-adults
  • https://www.mayoclinic.org/diseases-conditions/respiratory-syncytial-virus/symptoms-causes/syc-20353098
  • https://www.pfizer.com/health-wellness/disease-conditions/respiratory-syncytial-virus-rsv

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